Los padres que no dejan ver a sus hijos demasiada
televisión o sentarse durante horas delante de la computadora fueron
reivindicados por un estudio que sugirió que una exposición excesiva a
“pantallas” podía provocar problemas para relacionarse. El estudio,
publicado en la revista Archives of Pediatric and Adolescent Medicine,
debería consolar a los padres que se sienten culpables por privar a sus
hijos del entretenimiento del que sus compañeros están disfrutando,
según la principal autora, la doctora Rose Richards, de la Universidad
de Otago.